Camino de Santiago en bicicleta

hacer el camino de santiago en bicicleta

Sin duda, hacer el Camino de Santiago en bicicleta es una experiencia única y fascinante que llena de satisfacción a todos los peregrinos. Si deseas realizar este recorrido, no te arrepentirás de tu decisión. 

Pero seguramente tengas muchas dudas al respecto. No te preocupes, aquí encontrarás información que te será de mucha utilidad para prepararte y disfrutar plenamente de esta magnífica experiencia. 

¿Por qué hacer el camino de Santiago en Bicicleta?

Esta es una de las rutas más bellas que existen, por lo que sin duda te maravillarás por los imponentes paisajes y la naturaleza

Hacer el camino en bicicleta es una excelente manera de ejercitarte, y no solo eso, también es beneficioso para tu salud emocional. Es el momento perfecto para desconectarte de todo lo que te rodea y hacer a un lado la rutina y el estrés que provoca una vida ajetreada.

Aparte, es una oportunidad para conocer gente nueva y hacer amistades, no importa si lo realizarás solo o acompañado. Conocerás personas de diferentes edades, lugares y culturas, lo que resulta enriquecedor. Así mismo, puedes disfrutar de este viaje sin tener que gastar demasiado dinero, ya que es realmente económico. 

Otro de los grandes beneficios es que contribuye a tu crecimiento personal. Es un viaje ideal para conocerte a ti mismo, pues tendrás mucho tiempo para pensar y sin barreras o limitaciones. Aprenderás a valorar las cosas pequeñas, esas que muchas veces ignoras, y a vivir con lo mínimo. 

Por otro lado, sentirás mucha satisfacción cuando llegues a la meta, algo que te dará la motivación para alcanzar tus objetivos. No encontrarás una experiencia similar a esta, así que no te la puedes perder. 

Consejos para hacer el camino en bicicleta

Si ya has decidido que realizarás el recorrido, has tomado una buena decisión. Pero antes de que tomes tu mochila y tu bici, tienes que tener en cuenta algunos aspectos para que tu viaje resulte todo un éxito. 

Material y vestuario que necesitas

Uno de los mayores errores es llevar demasiadas cosas, porque el peso te dificulta el recorrido. Recuerda, menos es más. Así que lleva únicamente lo necesario. En cuanto a la ropa, se recomienda que tengas un chubasquero, pantalones a prueba de agua y cubre-botas impermeables para los días de lluvia. 

También debes llevar un par de camisetas transpirables, una manga corta y otra manga larga, un pantalón corto y uno largo, ambos de secado rápido, una chaqueta windstopper, zapatillas deportivas, dos juegos de ropa interior, dos pares de calcetines y camisetas de algodón para la noche.

Es imprescindible que lleves tus productos de higiene personal, así como una toalla de secado rápido y un pequeño botiquín de primeros auxilios. 

En la mochila también debes llevar un par de bidones de agua o bebidas isotónicas, una linterna, gafas protectoras, guantes, casco, crema de protección solar, batería externa para el móvil y elementos de acampada, como un saco para dormir. 

No olvides tus documentos, como el pasaporte o DNI, una tarjeta de crédito o débito, la credencial del peregrino y un poco de dinero en efectivo. 

Aquí te dejamos más información sobre qué llevar al Camino de Santiago en bicicleta.

Repuestos

Algo muy importante son los repuestos de la bicicleta. Necesitarás llaves de tuercas y Allen, bombín de inflado, cámara de recambio, kit multiherramienta, aceite para engrase, candado y cable. Una sugerencia: si va a realizar el viaje en grupo, planifica para que cada persona lleve diferentes herramientas. De esta forma no tendrás demasiado peso.  

Preparación previa

Este recorrido es exigente, sobre todo si lo haces en bicicleta, por lo que debes tener una adecuada condición física para realizarlo. ¿Cómo puedes prepararte? Una buena idea es que todos los días hagas recorridos con tu bicicleta cerca de la localidad donde vives. De esta manera, te acostumbrarás a la bici y al peso que llevarás

Ahora bien, no tienes que temer si no eres un deportista o un atleta, porque hay rutas que se adaptan a todas las edades y estados físicos. Simplemente debes ser cuidadoso con la planificación y la elección del camino. En estos casos, se recomienda planificar desarrollos lentos y etapas cortas, así como hacer la ruta con poco peso y en carretera.

Tardarás más tiempo, pero disfrutarás el viaje. En promedio, los ciclistas recorren de 50 a 100 kilómetros cada día. Normalmente, los adultos con menos preparación física recorren unos 36 kilómetros. Lo que tienes que hacer es adaptar el recorrido a tu condición física y a tus necesidades. 

Temporada cuando se va a hacer el camino

Es fundamental que elijas bien la época del añoLa mayoría de los peregrinos hacen el recorrido en los meses de mayo a septiembre. Así evitan las precipitaciones frecuentes, las nevadas y las olas de frío. 

Por otro lado, si vas a realizar el viaje en julio o agosto, asegúrate de evitar las horas en las que el sol es más fuerte, entre las 12 hasta las 18 horas, y mantente hidratado.  

Escoger y evaluar bien la bicicleta

Esta será tu principal compañera durante la peregrinación, por lo que es conveniente que seas cuidadoso al escogerla. Si vas a rodar por asfalto, lo mejor será una bici de carretera que disponga de reflectantes y dinamo. Para los que siguen la ruta original, una bici de montaña es lo ideal. Debe tener una buena suspensión y un excelente sistema de plato. 

Otra opción es la bicicleta híbrida, la más recomendada. Sea cual sea tu elección, asegúrate de que sea lo más ligera posible, que los neumáticos se encuentren en buen estado y que tenga un buen sistema de cambios. 

Aquí te dejamos más información sobre cuáles son las mejores bicicletas para hacer el Camino de Santiago

Saber cuál es el mejor camino

¿Qué camino elegir? Esta es una de las dudas más frecuentes, ya que hay múltiples opciones. El Camino Francés y el Camino Portugués son perfectos para ti si eres principiante. Cuentan con múltiples servicios, son los más transitados y cuentan con las localidades están próximas entre sí.  

Por otro lado, la Vía de la Plata es más exigente y menos transitada, pues la distancia entre los pueblos para aprovisionarse es larga. El Camino Primitivo y el Camino del Norte son más difíciles